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PRIMER MES - So far, so good!

Hace tiempo que quiero escribir unas líneas para trasmitiros cómo es mi vida en los Estados Unidos. Sin embargo, por hache o por be, no he encontrado el momento adecuado hasta hoy, precisamente, el día que cumplo un mes en Minnesota.
El pasado 3 de agosto, después de varios meses de formularios, entrevistas, etc., me aceptaron en este programa de intercambio cultural. Así que el día 29 emprendí mi largo viaje, y digo largo porque tuve que hacer escala en 4 aeropuertos (Alemania, Florida, Texas, Wisconsin). Tengo anécdotas en todos estos trayectos. Por ejemplo, en el vuelo de Dalas a Chicago, un grupo de viejos cowboys se sentaron a mi alrededor.
Por fin llegué a mi destino, Minneapolis y Saint Paul, más conocidas como "The Twin Cities". Reciben este nombre porque se parecen mucho y están muy cerca la una de la otra, sólo las separa el río Missisipi. El la terminal de llegadas me esperaban la señora Carmen y la señorita Rhonda, mis jefas.
EL TRABAJO
Estoy en uno de los mejores institutos de Saint Paul, la capital de Minnesota. Así que no puedo quejar. Los estudiantes no llevan armas a la escuela y eso me tranquiliza, jeje. Ahora en serio, estoy muy a gusto. Es como el típico instituto norteamericano que vemos en las películas o series de televisión.
¿En qué consiste mi trabajo? Ayudo a mis jefas a enseñar español a chavales de entre 12 y 18 años. Pero con lo que me pagan no tengo ni para pipas. Así que tengo que buscarme otros trabajillos… bueno, eso de buscar… más bien los trabajillos me buscan a mí. Por las tardes estoy de bibliotecario en el instituto y algunos chavales vienen para que les ayude con el español. Pero no sólo los estudiantes necesitan ayuda… los fines de semana doy clases particulares a un profesor del instituto. Por cierto, aquí pagan muy bien las horas.
Ah! También soy el coordinador del “Spanish Club”, una actividad extraescolar en la que: analizamos canciones y películas españolas, jugamos, cocinamos… Hablando de comida… ¡como en nuestro país no se come en ninguna parte!
EL ALOJAMIENTO
Estoy viviendo en una familia de acogida, los Richardson. Lo mismo que he dicho del instituto lo digo con ellos: Me tranquiliza que no tengan pistolas en casa, jeje, no, ahora en serio, os digo que es la típica familia norteamericana que vemos en las películas o series de televisión. Un día les hice coca mallorquina y tortilla española. Estaban buenas, pero… ¡cómo va a ser lo mismo sin el aceite de oliva!
EL TRANSPORTE
Tengo una bici que me la ha prestado el instituto. Ahora que hace buen tiempo la utilizo para ir a casa, pero me parece que dentro de poco me voy a decantar por el autobús. Ya que esto está más al norte que Toronto, y yo, hace dos años por estas fechas, estaba helado en aquella ciudad. Hablando de autobuses, qué decir de los típicos escolares amarillos. Y los coches que veo en la carretera ni os cuento, iguales que los de las películas. Algunos de vosotros ya habréis visto las fotos que colgué de una exposición de coches antiguos. Me lo pasé como un niño. Hasta los bomberos me dejaron subirme a su camión, con casco incluido.
Pero este no ha sido mi único encuentro que he tenido con los cuerpos de seguridad de Saint Paul. El primer día que cogí la bici para ir al instituto, la policía me paró en plena calle para hacerme unas preguntillas. Con mi escueto vocabulario de inglés pude salir aireado e incluso conseguí que me hiciesen una foto con el coche patrulla, jeje.
EL VIAJECITO
Bueno, ya sabéis todos lo que me encanta viajar y conocer lugares nuevos. Uno de los primeros fines de semana fui con mis padres de acogida a un afluente del Missisipi para navegar en canoa. Me sentí como un auténtico indio.
Por otra parte, el pasado fin de semana estuve en Fargo, ¿habéis visto esa película? Os la recomiendo, el pueblo… no. Aquí a cualquier edificio que tiene más de 100 años lo consideran una antigüedad. Cuando les hablo del acueducto de Segovia flipan, jeje. Lo que me gustó de este viaje fueron los paisajes. Minnesota es conocida como la tierra de los 10.000 lagos. Ah! ¿Sabíais que el creador de Snoopy era de aquí? Os lo juro.
Espero no ser muy aburrido y escribiros cada mes.
Un ex becario precario en Minnesota.
SEGUNDO MES - Hot and cold
Durante un momento, imaginad la típica urbanización americana: amplias calles asfaltadas, jardines de césped sin vallar, casas de madera luciendo su bandera... Yo estoy viviendo en un adosado de dos pisos de altura. Mi habitación está situada en la planta superior y tiene tres ventanales con orientación al Este. Cuando me despierto cada día, sobre las 6 AM, aún no ha salido el sol. Tengo que esperar al fin de semana para apagar el despertador y dejar que los cálidos amaneceres me despierten. Cuando abrí los ojos el sábado 10 de octubre, lo vi todo blanco. Tuve que frotarme los ojos para darme cuenta de que lo que estaba viendo era nieve. Había en todas partes: en los tejados, en los árboles, en los coches... En pocas horas, el calor la derritió toda. Fue un día para recordar, ya que empezó con nieve y terminó con fuego. Y es que por la noche fui a un espectáculo llamado Iron Pour, donde fundían el hierro y lo derramaban sobre unos moldes, consiguiendo así unas figuras muy peculiares. Sé que en España también han bajado las temperaturas, pero no os podéis hacer una idea del frío que hace aquí. Lo bueno es que, gracias a la calefacción, en los lugares cerrados se está a gusto. Sin embargo, al igual que pasa en verano con los aires acondicionados, la gente suele acabar resfriada. Y claro, ahora con la gripe A (por cierto, aquí la llaman N1H1 Flu) todo el mundo se asusta cuando alguien estornuda. Hablando de virus, los que lo habéis visto hace poco, sabréis que está pasando por un mal momento. Este mes ha sido su cumpleaños y ha estado a punto de morir. Si no hubiera sido por Noah Johnson, el informático del instituto, ahora os estaría escribiendo sin eñes ni tildes. EL IDIOMA Muchos de vosotros me preguntáis cómo llevo el inglés. La verdad es que me está costando un poquito entender a la gente. El acento que estoy escuchando aquí es muy distinto de aquel que escuché el verano pasado en Londres. En septiembre, estuve asistiendo a un curso en la universidad de Hamline, pero tuve que dejarlo porque el nivel era muy alto. Ahora, estoy recibiendo clases de gramática en un centro cultural muy cerca de mi casa. EL TRABAJO Ahí va la anécdota de octubre: un día estaba en el pasillo del instituto y de repente escucho la canción If you wanna be my lover, de las Spice Girls. Me doy media vuelta y veo un grupo de quinceañeras cantando y bailando. No pude evitar reír. Era como ver High School Musical en directo. Pues bien, no satisfechas con ello, se animaron con Baby, one more time, de Britney Spears. Lo peor de todo es que tengo que reconocer que cantaban bien. ¿Cómo no lo iban hacer? ¡Es su lengua materna! Supongo que las comparé con mis amigas de España, cuando cantaban ese tipo de canciones hace una década. Hablando de amigas, ¿no os he hablado de Claudia? Ella trabaja en mi instituto para ELL, un departamento perteneciente al área de Educación del Ayuntamiento de Saint Paul, y que se encarga de la integración de aquellos estudiantes que tienen el inglés como segundo idioma. Esta mexicana-vasca afincada en Minnesota me ha conseguido un nuevo curro en LCD, un programa que depende de ELL. Una vez al mes, los trabajadores sociales se reúnen con los padres de los niños latinos. Mi trabajo consiste en tener ocupados a los chavales mientras dura el encuentro. El primer día, sólo éramos tres profesores para atender a más de setenta niños de entre 2 a 12 años. Todavía no sé cómo sobrevivimos. EL TRANSPORTE Cada día utilizo tres medios de transporte: Por la mañana (7:00 PM), mi madre de acogida nos lleva en coche al instituto; por la tarde (4:00 PM), voy en autobús a casa; y por la noche (de 6:30 a 8:30 PM), voy en bici a las clases de inglés. Un día estaba observando a los pasajeros del autobús. Había negros, blancos, amarillos… me acordé de Rosa Parks, la primera mujer negra que no cedió el asiento a un blanco. Aquel pequeño hecho fue el inicio del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Seguro que Barack Obama piensa muchas veces en ella. LOS AMITIES Por cierto, ¿sabíais qué Obama estuvo en Saint Paul el mes pasado? Vino para dar un meeting sobre sanidad pública, un tema actual muy polémico para los americanos. En la vigilia del evento, cientos de personas acamparon en la entrada del edificio para hacer cola, ya que cualquiera podía asistir. Yo no pude ir porque Amity Institute nos había convocado a todos los amities de Minnesota para darnos la bienvenida y un montón de papeles más. El resto son de Latinoamérica, Alemania y Francia. Lo bueno de esta reunión fue que conocimos a muchas personas con las que poder quedar y pasar el tiempo libre. Mi jefa Rhonda me acompañó con su fantástico coche, y en la autopista nos adelantaron una docena de automóviles oficiales que se dirigían al aeropuerto para recoger al presidente. LA PELICULA Desde que estoy en Minnesota he ido dos veces al cine. En septiembre, fui con Rhonda y unos amigos a ver La proposición. Nos reímos mucho con esta comedia romántica. Además, entendí los diálogos mejor de lo que me esperaba. Y este mes, Tim (a quien le doy clases particulares de español) me invitó a ver Zombilandia, una película muy apropiada para ver en Halloween. Sin embargo, es tan mala que no creo que llegué a Europa, pero quién sabe… nos llega cada cosa de Hollywood. EL VIAJECITO Seguimos con el séptimo arte… Si el mes pasado fui a Fargo porque allí se rodó la película de cuyo “pueblo” no quiero acordarme, en octubre he ido con algunos amities a Chicago, una ciudad preciosa donde se han rodado películas como: Batman, Spiderman, Los Intocables… ¿os acordáis de ésta última? Aquí tenéis una de las escenas más importantes del film; y aquí, una parodia muy graciosa de la misma. EL ARTE Además, en el Art Museum de Chicago pudimos ver obras de Picasso, Dalí, El Greco, Monet, Van Gogh, etc. Afuera del museo observamos diversas esculturas, pero la que atrae al mayor número de personas es The bean (una enorme judía de metal que refleja, con extrañas formas, todo lo que tiene a su alrededor). En el mismo parque, un edificio me recuerda al museo Gugenheim de Bilbao. Se trata del Jay Pritzer Pavilion, otra obra del famoso arquitecto canadiense Frank Gehry. No quiero terminar sin antes explicaros qué es Saint Paul Art Crawl. Una vez al año, los artistas de la ciudad abren las puertas de sus estudios para darse a conocer. Mi padre de acogida y yo visitamos cuatro edificios, con decenas de exposiciones en cada piso. La verdad es que valió la pena acabar casi crawling de una exhibición a otra. Por último, os pido un favor: cruzad los dedos para que mi portátil siga funcionando y podáis leerme el mes que viene. ¡Hasta pronto!



